Faro de Vigo – ‘Bacelo de Prata’ por promover el rural y el uso del gallego

La Asociación Álvaro das Casas abrió ayer la entrega de los premios Bacelo de Prata con la canción a la “Virxe que fiaba”, a cargo de la Coral Val do Avia, que en esta XII edición se concedieron a Vermutería de Galicia S.L., de la D.O. Rías Baixas, y a Conservas Ecolóxicas Amorodo.

El Pazo dos Ulloa en Esposende, Ribadavia, un año más acogió este acto con el que la asociación busca resaltar la significación del empleo del idioma gallego en el mundo empresarial, en este caso, en el sector agro alimentario, de gran proyección internacional. Aquí fue donde se creó la Unión de Colleiteiros do Ribeiro do Avia, siendo anfitrión Álvaro das Casas, quien dio ejemplo etiquetando su marca en gallego.

Los romanos tenían la creencia de que el vino era una necesidad vital diaria para ciudadanos y soldados, y personas como Catón “o Vello”, Columela, Plinio “o Vello”, Marco Terencio Varrón y Virxilio, dejaron obras inmortales sobre el cultivo de la tierra, como De agri cultura, De re rustica, Georgicas…, y “nos enseñaron a hacer cultura de la agricultura y llamarles a las cosas por su nombre, en latín, que era su lengua, pero nosotros lo hacemos en gallego, que es la lengua donde nacen y se elaboran nuestros productos”, apunta Avelino Muleiro, presidente de la Asociación.

Por ello, dice se aplaude y elogia a estas dos empresas por “volvernos a las raíces de la cultura desarrollando en sus productos todos los ítems que el concepto actual de cultura requiere y que nacen de aquella `agricultura´ romana que es el alicerce de esta cultura del año 2018. Y no hay cultura sin lengua?” . Muleiro agradeció a ambas el “extender nuestra lengua” y por “ayudar con sus empresas a detener la desertización social de las parroquias gallegas”. Apunta que estos premios se denominan “bacelos” reivindicando el vino como insignia cultural y catarse social.

Así, la Vermutería de Galicia, de Padrón, dirigida por Cristina Codesido, recibió el Bacelo de Prata 2018 porque vender 300.000 botellas cada año en 15 países, etiquetadas en gallego, tiene su “aquel” y se convierte en “un acto de fe, de autoestima, de acreditar que es posible utilizar un patrimonio cultural y lingüístico como valor añadido a un producto genuinamente gallego”, apuntan.

También Conservas Ecolóxicas Amorodo, dirigida por Yolanda Vilar Freire y Mª Victoria Cosme Pichel, que “supieron ver que en el rural interior hay posibilidades y crearon una empresa en Soutelo de Montes, en Vilapouca, para elaboración y comercialización de conservas vegetales, inicialmente para el mercado local, pero que hoy está presente en todo España y norte de Portugal”.

Asistieron el alcalde de Ribadavia, Ignacio Gómez, el conselleiro de Medio Rural, José González, el presidente del Consello Regulador D.O. Ribeiro, J. Manuel Casares, e invitados.