La Voz de Galicia – Al Couto Mixto

EL PUENTE – ALFREDO VARA S
I no hubieran sido suprimidas hace más de un siglo las características que lo diferenciaban, probablemente a estas horas estaría pidiendo asilo en el Couto Mixto. Porque esa, la de conceder asilo, era una de las facultades del regidor de este conjunto de tres aldeas escondidas en las profundidades de la raia seca, en el actual municipio de Calvos de Randín.
Ante la recta final de una interminable campaña electoral, en la que todo, incluidos servicios públicos esenciales, se enarbola como bandera partidaria y sentarse para buscar puntos de encuentro es solo un paréntesis para volver con más virulencia a la refriega, sonaría a paraíso un lugar en el que el alcalde o juez -de elección directa y atribuciones en lo político y lo judicial- tenía como auxiliares a figuras de nombre tan sugerente como los homes de acordos, elegidos en cada aldea para ayudarle a decidir cuando la situación lo requería.
Cuando las características económicas, humanas o geográficas de una comunidad son esgrimidas para reclamar ventajas frente a sus vecinos, un lugar en el que sus habitantes podían elegir libremente entre la nacionalidad española o la portuguesa y convivían de esta manera puerta con puerta unos y otros tiene también resonancias paradisíacas.
Lástima que semejante oasis de democracia directa, cuyo origen hunde sus raíces en la Edad Media, fuese liquidado por las autoridades de los respectivos estados en 1864. Hoy sería refugio apetecido por muchos de los que preferirían que se presuma menos de fidelidad a los valores democráticos y se respeten más en la práctica diaria de los partidos.