La Region – La iglesia del Couto Mixto recupera frescos del XVII

Desde el pasado mes de noviembre de 2012, tres restauradores (Juan Manuel Montero y María Jesús Salgado, de Cea, y Laura Barreira, de Vigo) desarrollan tareas de recuperación de un viejo mural del siglo XVII situado en la sacristía de la Iglesia del Couto Mixto o de Santiago, en Rubiás (Calvos de Randín). Esta actuación, que cuenta con un presupuesto de 45.218 euros, se está desarrollando con cargo a Patrimonio, dentro de la serie de actuaciones aprobadas en el último trimestre del año.

Las pinturas, realizadas al fresco, permanecieron durante varios años tapadas por una capa de cal, ‘seguramente debido a la aparición de alguna peste, aunque es un dato todavía sin confirmar’, explica Juan Manuel Montero.

‘En estos momentos estamos finalizando las labores de eliminación de cales y consolidación de determinadas zonas del mural que corrían peligro de desprendimiento. El siguiente paso será la reintegración matérica y cromática, y la limpieza de las pinturas, ya que, a lo largo de los últimos años, han sufrido en determinados puntos el efecto de goteras y humedades’, señala el restaurador Juan Manuel Montero.

En cuanto al contenido de este fresco, ‘se trata de figuras de obispos y santos, aunque la naturaleza y nombre de los mismos está todavía por determinar’, señaló Montero. ‘A medida que vayamos sacando a la luz detalles de las figuras podremos determinar con más exactitud su identidad’, añade el restaurador.

En esta labor cuentan con la colaboración del historiador Jorge García, que está recopilando información en torno a los avatares de este templo, que tiene orígenes románicos pero sufrió distintas remodelaciones y el ataque de los franceses a principios del siglo XIX, lo que se tradujo en la pérdida de importante documentación sobre el mismo.

La obra de restauración tiene un plazo de ejecución de cinco meses y el equipo que está trabajando en la iglesia tiene previsto finalizar su labor ‘en el mes de marzo, dependiendo de lo que vaya saliendo a la luz’, matiza Montero.