El Faro de Vigo – Un libro rescata la figura del empresario Ramón Obella, cofundador de Zeltia

El fiscal general de Galicia, Carlos Varela, presidió la publicación de la biografía del precursor de la biotecnología
Investigador, empresario y galleguista, Ramón Obella Vidal, fue uno de los cofundadores de la empresa farmacéutica Zeltia, responsable de configurar las bases de la industria gallega y de unir la investigación científica con el desarrollo del tejido empresarial.
La publicación de la biografía de este médico “precursor de la biotecnología”, como destacó el escritor Ricardo Gurriarán Rodríguez, fue impulsada por el Foro Peinador, una de las organizaciones más activas en potenciar la galleguización del sector empresarial.
El papel de este desconocido empresario gallego, icono fundamental del activismo científico aplicado a la industria, contribuyó al despegue de Galicia en la posguerra desarrollando fármacos y productos químicos que fueron utilizados en la ganadería y en la agricultura.
El fiscal superior de Galicia, Carlos Varela García, presidió el acto de presentación del libro en el Centro Cultural de la Diputación de Ourense, para reivindicar la figura de un empresario “adiantado ao seu tempo” que, a pesar de ser represaliado durante la Guerra Civil (se exilió en Portugal entre 1936 y 1939), supo encontrar un rendimiento económico en tiempos de crisis.
Precisamente, “a obra de Obella Vidal é un exemplo a seguir para combater o contexto económico actual”, manifestó el director del Grupo Academia Postal, Francisco Nóvoa, además de se un referente para “contribuir a cambiar a situación actual”, añadió el empresario.
Cotización en bolsa
La empresa Zeltia, que sufrió los avatares del alzamiento militar, se ha convertido hoy en día en una referencia internacional de la industria biomédica. Con setenta años de historia configura el pasado y futuro del tejido empresarial gallego, siendo una de las empresas del sector de la biomedicina con mayor éxito en la cotización en bolsa.
Las claves del éxito económico de Zeltia se centran en la obstinación de Obella Vidal en aplicar en todo momento los avances tecnológicos a la industria, motivo por el que siempre formó equipo con personalidades del mundo de las ciencias y con investigadores vinculados a la universidad.
Este fue el caso del catedrático de química orgánica, Fernando Calvet, que llegó a ser el responsable científico de su primer proyecto, el Laboratorio Bioquímico Miguel Servet. La estrategia de Zeltia tras la Guerra Civil consistió en capitalizar los cerebros represaliados por el franquismo y marginados por su ideología que dotaron al proyecto de fuertes dosis galleguistas.